viernes, 29 de enero de 2016

La luna



La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante tambien alivia 
a los que se han intoxicado de filosofía.

Un pedazo de luna en el bolsillo 
es mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama, 
para ser rico sin que lo sepa nadie 
y para alejar a los medicos y las clínicas.

Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido 
y  unas gotas de luna en los ojos de los ancianos 
ayudan a bien morir.


Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada 
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna 
para cuando te ahogues, 
y dale la llave de la luna 
a los presos y a los desencantados. 
Para los condenados a muerte 
y para los condenados a vida, no hay mejor estimulante que la luna 
y en dosis precisas y controladas.

-Jaime Sabines

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